Diez siglos de Arquitectura por Pippo Bunorrotri

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Arquitectura del siglo X al XX en el reino de león

NACIMIENTO DE LA ARQUITECTURA UNIFICADORA DEL SIGLO X ROMÁNICA

                                       EL PRIMER ROMÁNICO

ROMÁNICO DEL REINO DE LEON.-ROMÁNICO EN SALAMACA

 Románico en la ciudad de Salamanca

La hermosa ciudad de Salamanca, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, es un museo de arte por sus palacios, iglesias y conventos. La cálida y acogedora piedra rosada salmantina no sólo cogió forma en el estilo plateresco tan abundante en el lugar sino que, en siglos anteriores, Salamanca fue ya una ciudad románica, que a pesar de haber perdido innumerables construcciones con el pasar de los siglos, aún conserva numerosos monumentos de este estilo.

El principal es indiscutiblemente la Catedral Vieja. Pero hay que citar una serie de templos o restos que también son de gran valor y originalidad. Citaremos San Marcos el Real, curiosa iglesia de planta circular, Santo Tomás Cantuariense bien conservada y de líneas armónicas, San Cristóbal con canecillos bien curiosos, algunos de primera calidad, San Martín, iglesia embutida en construcciones modernas pero sugerente en su interior, la simpática iglesia de San Juan de Barbalos y la «hiperrestaurada» pero preciosa ermita de Santiago, de estilo románico mudéjar. También tenemos las ruinas de la iglesia de San Polo y las preciosas arquerías de un claustro que se halla en la sacristía de la iglesia de Santa María de la Vega.

Santo Tomás Cantuariense

Aunque tradicionalmente se viene diciendo que la iglesia de Santo Tomás Cantuariense fue fundada en 1175 en honor a Santo Tomás Becket, arzobispo de Carterbury, martirizado cinco años antes, es más probable que este edificio sea de finales del siglo XII o comienzos del siglo XIII. Se trata de un templo recientemente restaurado de equilibradas proporciones, magnífica fábrica de sillería de rojiza piedra arenisca y que se conserva bastante íntegramente. Su planta es de una sola nave, transepto y cabecera de tres ábsides semicirculares escalonados y bien proporcionados. Para Bango Torviso, el templo debió proyectarse para tres naves, de ahí su cabecera de triple ábside, pero problemas económicos o de otra índole forzaron a rematar la iglesia de forma más simplificada. Exteriormente, destaca la armonía de sus tres escalonados ábsides animados por pilastras y ventanas molduradas de los que sobresale el crucero en altura. Misteriosos e interesantes son los discos de clara significación solar que hay tallado en alguno de los ventanales absiadales. Algunos canecillos son de buena talla y atractiva simbología.

La puerta de ingreso se encuentra en el costado norte presentando una gran sencillez y limpieza con arquivoltas apuntadas sobre columnas esculpidas. La torre campanario de los pies es muy posterior, de pleno siglo XVI, aunque su sobriedad de líneas no desentona en absoluto con el resto del templo románico.

El interior los ábsides tiene bóveda de horno y los presbiterios, medio cañón apuntado. También los brazos del transepto se abovedan con medio cañón apuntado. El crucero se cubre con bóveda de crucería octopartita cuyos nervios apoyan en cabezas humanas de expresivos rasgos. Los capiteles son mayoritariamente vegetales, menos uno que muestra guerreros a caballo y en algunos de ellos se aprecia una buena calidad de ejecución.

San Martín

La iglesia de San Martín cierra una de las esquinas de la archiconocida Plaza Mayor de Salamanca. Es un templo de planta basilical, de tres naves y cabecera de tres ábsides semicirculares. Un derrumbe de las bóvedas en el siglo XVIII y un incendio en el XIX obligarona sendas reconstrucciones y restauraciones que han desfigurado parte del interior. Presenta pilares cruciformes con cuatro semicolumnas en sus frentes más otras cuatro columnillas acodilladas, soportadas por arcos apuntados.

Algunos de los capiteles de la nave central son de gran finura. Exteriormente sólo la puerta septentrional da indicios del origen románico de la construcción puesto que está toda ella embutida en edificios posteriores. Esta puerta es armoniosa y recuerda por la decoración de arquivoltas algunas otras de la cercana ciudad de Zamora, como la famosa Puerta del Obispo. Especial interés y originalidad tiene la escultura que se halla a un metro sobre la claves y que representa dos personajes con un caballo, todo muy estilizado. Se trata de San Martín partiendo la capa con su espada para compartirla con el pobre desnudo. No es habitual en el románico español encontrar estatuas románicas de este tamaño, separadas de las arquivoltas de las puertas monumentales. También mencionaremos que esta buena iglesia salmantina de San Martín tiene otras dos puertas más muy ocultas. La meridional está muy mutilada y sólo se ven algunas arquivoltas.La occidental, aunque agobiada por una capilla barroca se conserva mejor con ocho columnas y arquivoltas muy decoradas. Una de ellas muestra una serie de escenas que han sido interpretadas como las de un calendario agrícola aunque con un orden equivocado. El interior describe una planta de tres naves desarrolladas en cuatro tramos con cabecera de tres ábsides de largos presbiterios

 

San Marcos el Real

La iglesia de San Marcos el Real (Real Clerecía de San Marcos) perteneció a los clérigos de Salamanca Es una de las más originales del románico español. Su planta es perfectamente circular al exterior. Sin embargo en el interior, nos encontramos con una iglesia de tres naves separadas por columnas y arcos ojivales que se prolongan en tres ábsides, de plantas semicirculares y abovedadas con las habituales bóvedas de cuarto de esfera y medio cañón. Dicha cabecera, por tanto, queda embutida en el semicírculo de los muros perimetrales.

Sobre esta iglesia tan particular ha habido todo tipo de estudios, controversias, opiniones de los más afamados historiadores y aún hoy no hay acuerdos importantes ni sobre las causas de tan peculiar forma, ni de sus fases constructivas. Hubo quien consideró que esta iglesia se construyó aprovechando uno de los cubos de la muralla. Ciertamente, se sabe que la muralla medieval salmantina corría cerca de esta iglesia, pero no coincide exactamente con su ubicación, pues el recinto fortificado se situaba más al norte, según se desprende de antiguos planos. También se ha especulado que la iglesia se proyectó como un templo normal de tres ábsides y tres naves y que luego se cambió de idea para convertirla en cilíndrica. También es extraño que los ábsides obedezcan a una estructura completamente románica (los arcos triunfales y de embocadura son de perfecto medio punto), mientras que los arcos de las naves son extremadamente agudos.

Interiormente, se divide en tres naves de dos tramos mediante arcos bastante apuntados que gravitan sobre anchas columnas (mejor podríamos decir pilares cilíndricos encapitelados). Las naves finalizan en tres ábsides embutidos en los muros. Por su parte se han estudiado las marcas de cantero de los muros perimetrales (muy numerosas, por cierto), y parece que pertenecen a los mismos autores. La gracia del templo hay que encontrarla en las formas tan originales e inusuales, puesto que en la vertiente decorativa escultórica apenas ofrece alguna concesión, como la mesa de altar del ábside principal y unos pocos canecillos labrados. También son interesantes las muy numerosas marcas de cantero incisas en los sillares del edificio. En el interior se hallaron en 1968 fragmentos de pinturas murales que habría que clasificarlas dentro del gótico lineal típico de los siglos XIII y XIV. Representan a San Cristóbal, la Anunciación y la Coronación de la Virgen

San Juan Bautista de Barbalos

La iglesia de San Juan Bautista de Barbalos se encuentra en la esquina noreste del casco antiguo de Salamanca, cerca de lo que fue la antigua muralla. Llama la atención su estampa medieval en contraste con los edificios modernos y de mayor altura que la rodean.

Se trata de una pequeña iglesia de una sola nave y cabecera con ábside semicircular y tramo presbiterial recto. La puerta principal se encuentra en el muro meridional y muestra una arquivolta de medio punto con guardapolvos con hojas de acanto. Los capiteles tienen temática vegetal. A pesar de esta aparente modestia, estamos ante un noble edificio construido con sillares de arenisca rojiza que muestra interesantes detalles como son: Los capiteles del ábside muestran estructura troncocónica rematados en cimacios de base circular, algo bastante extraño en el románico. Por referencias de autores antiguos se sabe que hubo un claustro adosado al muro norte que además es el mejor conservado, pues las principales reformas las sufrió el muro meridional. Otro detalle importante es la inscripción pintada sobre la puerta, en el interior del templo que data con exactitud la consagración del edificio en el año 1201 En el interior de esta iglesia se conserva el Cristo de la Zarza, que es una estatua de madera del Crucificado muy hierático, vivo, con los cuatro clavos preceptivos y cuyos pliegues del perizonium delata una fecha de creación del siglo XII.

San Cristóbal

En origen, San Cristóbal fue una encomienda de la Orden del Santo Sepulcro fundada en la primera mitad del siglo XII a las afueras de la ciudad amurallada, en su lado oriental. Sin embargo, el templo que vemos se debió construir ya en la segunda mitad del XII, aunque debió ser muy reformado en el siglo XVII cuando el derrumbe de la torre destrozó gran parte del templo. Es una iglesia de planta de cruz latina de una sola nave, transepto y cabecera de tres ábsides, siendo en central semicircular y los laterales rectangulares. La fábrica es de de buena sillería de piedra Arenisca dorada. A pesar de las reformas y mutilaciones, la iglesia de San Cristóbal conserva bien la parte de la cabecera con potente ábside y el crucero. Muchos de los canecillos son historiados. En el ábside aparecen los más antiguos, fechables en la segunda mitad del siglo XIII y que muestran águas bicéfalas, personajes, bustos, arpías, animales, etc. A una segunda campaña pertenecen las capillas laterales (posiblemente en el siglo XIII) donde los protagonistas son los canecillos con grotescas cabecitas humanas colocadas por parejas o tríos. Es claro que el escultor nos quiso transmitir alguna enseñanza con estas misteriosas cabezas de miradas inquisitivas y en ocasiones enojadas

Santiago

La iglesia de Santiago de Salamanca es un ejemplo de la amplia difusión que tuvo el mudéjar en tierras salmantinas, aunque su representación en la propia capital es escasa y se centra únicamente en esta iglesia de Santiago y en las ruinas de San Polo. Desgraciadamente una desafortunada e inventiva restauración de mitad del pasado siglo, con el afán de embellecer lo que había, transformó notablemente la iglesia hasta convertirla casi en un templo historicista neomudéjar. Quizás lo que más se asemeje la templo original sea la cabecera, aunque tampoco es ahora como fue antaño.

@Pippo Bunorrotri


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