La muerte vendrá sin ojos ni voz.
Ciega y sorda nos tocarácon sus dedos flacos.
Nos voltearemos y no veremos que nuestro vicio absurdo
y arrepentimientos como perros que despedazan a los insensatos
aventurados en la vida intercambiada
por un juego de amor .
Sabremos entonces que el engaño tiene un rostro dulce
labios que traicionan, voz que se pierde
en el eco del espejo donde cada mañana
nuestros ojos incrédulos ven
esa vana esperanza.
La muerte vendrá sin ojos ni voz.
Ciega y sorda nos tocará el hombro.
Nos voltearemos y sabremos que la muerte
no tiene la dulce cara del engaño
que sus labios dan el único beso
de esperanza eterna.
Enviaseló a tus amigos:
- Compartir en Threads (Se abre en una ventana nueva) Threads
- Compartir en Mastodon (Se abre en una ventana nueva) Mastodon
- Compartir en Bluesky (Se abre en una ventana nueva) Bluesky
- Más
- Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
- Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
- Haz clic en Pinterest (Se abre en una ventana nueva) Pinterest
- Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
- Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
- Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
- Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
Descubre más desde Masticadores
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.