Apareciste…
no como llegan las cosas…
apareciste
sobre lo que en mí ya estaba cediendo
Yo ya estaba cayendo sin ruido…
y tú…
viniste
de un lugar que no existe
Viniste
de donde el papel señala agua
de mis sueños —lo sé—
llegaste como sangre nueva
rompiendo mi quietud
Tocaste…
lo que no entiendo
lo que nunca supe nombrar
y en ese instante…
Amaneció en mi atardecer
cuando todo estaba marchito
no me salvaste…
me hiciste arder
en lo prohibido
y lo infinito
Me até a tu vértigo
en el borde de lo imposible
sometido —dulcemente—
a la forma en que existes
No me salvaste…
me encendiste
y entonces…
ya no hubo regreso
Amaneció en mi atardecer
y ya no sé quién fui antes de ti
si perderme en tu piel es caer…
déjame
no resistir
Y ahora…
bebo de ti…
incluso de lo que duele…
incluso de lo que condena…
hasta caer…
completamente
ebrio de ti.
@Joaquín Lourido
@Imagen Pinterest
Enviaseló a tus amigos:
- Compartir en Threads (Se abre en una ventana nueva) Threads
- Compartir en Mastodon (Se abre en una ventana nueva) Mastodon
- Compartir en Bluesky (Se abre en una ventana nueva) Bluesky
- Más
- Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
- Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
- Haz clic en Pinterest (Se abre en una ventana nueva) Pinterest
- Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
- Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
- Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
- Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
Descubre más desde Masticadores
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.