Por Cristina Neria, de El Faro astorgano. Publicada el 18 de abril.
Escritora de creación e investigación, la astorgana Mercedes G. Rojo lleva varios años volcada en la visibilización de las mujeres artistas de la provincia de León, las que fueron y las que son, tratando de restituirles el lugar que en muchas ocasiones se les ha negado. Desde 2018, coordina los homenajes a escritoras con motivo del 8 de marzo en León: Concha Espina (2018), Josefina Aldecoa (2019) y Alfonsa de la Torre (2020), primero; Manuela López García (2021), Felisa Rodríguez (2022), Manuela Rejas (2023), Eva González (2024) y Faustina Álvarez (2025).
Dolores Fernández Geijo es la protagonista del nuevo libro-homenaje que cada año Mercedes, junto a un nutrido número de firmas del mundo artístico, cultural y literario, viene realizando por el mes de marzo para volver a poner en el centro de atención la figura de alguna mujer que, en su momento, dejó un legado importante para las que han ido llegando detrás.
Pregunta.- ¿Quién era Dolores Fernández Geijo?
Dolores era una mujer excepcional dentro de la normalidad de tantas y tantas mujeres que en su momento supieron salir adelante ante las difíciles circunstancias que la vida puso frente a ellas, aprendiendo de lo que sus generaciones anteriores les ponían en el camino y encontrando nuevas fórmulas para seguir avanzando. Con una particularidad, la inmensa capacidad de transmitir con la que contaba y que la convirtió en una referencia fundamental para quienes durante el siglo pasado se dedicaban a recoger información de la tradición oral de nuestra provincia. Ese amor por su tierra y tradiciones, esa capacidad transmisora y la cálida acogida con que recibía a todo el mundo en su casa y en su taller la convirtieron en un punto de referencia fundamental para conocer todo lo que tenía que ver con la cultura maragata.
P.- ¿Por qué era tan necesario recuperar y poner en valor su figura?
R.- Porque el nombre de Dolores Fernández Geijo, en concreto en esta zona nuestra, le suena a prácticamente todo el mundo pero nadie conoce en profundidad a qué se dedicaba exactamente y cuál fue el legado que nos dejó. Como suele ocurrir en casi todos los casos, posiblemente es más (re)conocida fuera de nuestra tierra que en su propia casa; por no hablar del prestigio alcanzado. Es un ejemplo de cómo desde lo pequeño, desde lo propio, también se puede hacer historia y universalidad, y de lo necesario que es aprender a valorar –siempre- el legado recibido. Recuperarla no es solo recuperar todo lo que personalmente nos dejó, también el legado de otras personas como ella (en su mayoría mujeres) sin cuya memoria, sin cuya pasión para transmitir los conocimientos heredados, se hubiera perdido gran parte de nuestro patrimonio cultural y, por tanto, de las raíces que nos permiten ser lo que hoy somos.
P.- ¿Cuál se puede decir que ha sido o es su legado en nuestros días?
R.- Un aspecto muy destacable para mí en ese legado es el hecho de comprender que pasado, presente y futuro no están reñidos entre sí, y que uno sustenta al siguiente. Que no hay que hacer “borrón y cuenta nueva”, sino aprender de uno para mejorar el siguiente. Ella fue un ejemplo de adaptación a los nuevos tiempos, pues aunque a nivel textil mantuvo la tradición heredada, podríamos decir que a nivel de marketing se adelantó a ellos. Y supo aprovechar las oportunidades que se le daban para, combinando tejido y palabra, dar a conocer un trabajo y una comarca a los que amaba profundamente y atraer a otras gentes hasta aquí. Precisamente, el día que presentamos en Val de San Lorenzo, se comentó como a día de hoy (y han pasado más de veinte años de su muerte) siguen acudiendo visitantes a la localidad y al museo textil atraídos por su nombre y su personalidad. Y ese es un activo que no se deberíamos dejar perder. Ella fue una de las últimas guardianas de nuestras tradiciones, y, en muchos lugares, esas tradiciones están siendo aprovechadas por los más jóvenes para encontrar soluciones de vida, desde la adaptación y el emprendimiento a los momentos actuales, eso sí.
P.- Fue una mujer sacudida por la tragedia pero que supo superarse y darle un futuro a sus hijos… todo ello siendo mujer, sola y en el medio rural.
R.- Efectivamente. Dada la realidad histórica esto no es raro, para nada. Fueron muchas las mujeres que tuvieron que sacar adelante a sus familias a golpe de superación y esfuerzo. Durante todo el siglo XX, al menos hasta bien avanzada la democracia. En muchos casos ellos se iban y ellas quedaban, velando por la familia y el poco o mucho patrimonio con que se contara. En muchas circunstancias unas se apoyaban en otras, en otras, ni eso. Yo creo que la mayoría de nosotros, al menos desde lo individual, ahora mismo ya somos conscientes de que si hemos llegado donde hayamos llegado cada uno, en gran medida se debe al sacrificio, siempre y primordialmente de ellas.
P.- Uno de los aspectos más destacables respecto al legado de esta valura es lo mucho que las piezas que en su momento transmitió Dolores a diferentes investigadores siguen inspirando la música de raíz del momento.
R.- Así es, y además con tendencias muy diferentes y totalmente actuales. Una circunstancia que comenzó desde el primer momento en el que grandes musicólogos y etnógrafos del siglo XX comenzaron a pasar por su casa, primero tomando nota, luego realizando grabaciones. Su voz quedó guardada en numerosas colecciones que hoy están a disposición de todo aquel que quiera acercarse a ellas. En su caso no solo están las grabaciones de voz, como en el archivo de la Fundación Joaquín Díaz, que quizá sea el más extenso y variado; también hay circulando por ahí videos donde se la ve contando y cantando y creo que eso es un punto más de atracción para las nuevas generaciones. Porque su presencia exhala pasión y eso siempre es un plus. Aparte de los últimos trabajos de músicos muy próximos a la tierra como Mª José Cordero o Rodrigo Martínez, que han incluido piezas inspiradas por ella en sus más recientes trabajos publicados, hay otras totalmente dispares que la unen a una música mucho más actual aunque siga bebiendo de las raíces, como es la versión electrónica, realizada por el grupo Delameseta el pasado 2025, de una canción de ronda (conocida como “Ronda, majo”) y que ellos han titulado “Para que me rondes”.
P.- ¿Cómo ha sido el trabajo de recopilación de la figura de una mujer con tantas facetas?
R.- Pues, como siempre en estos casos, complicado, porque hasta ahora no había nada específicamente escrito sobre ella más allá de los artículos de prensa, y algunos breves apuntes en diferentes publicaciones genéricas. Sí mucha mención pero nada en profundidad. Y he tenido que revisarlo todo, compararlo, hacer una limpieza y un ordenamiento adecuado para darle un poco de sentido, que no sé si lo he conseguido. Ha sido un trabajo arduo, sin duda; sin embargo, y a pesar de todo, me ha resultado de lo más sorprendente y enriquecedor porque me ha permitido ahondar en la realidad de una mujer, a la que se conoce muy por encima. Me han quedado cosas en el tintero, naturalmente, sobre aspectos que he nombrado por encima y sobre los que me gustaría seguir ahondando en el futuro. Y es que Dolores nos ha dejado un grandísimo legado.
P.- Nadie es profeta en su tierra. ¿Es también el caso de Dolores?
R.- Creo que en cierta medida, sí que lo es. En varios aspectos, quizá por perfeccionista, quizá por contar con la atención de la mucha gente que acudía a su casa a charlar con ella, incluidos los medios…, ya sabes, cosas que a veces levantan ampolla cuando el centro de atención no es uno mismo. También porque en algunos aspectos se adelantó a cómo ver el ¿marketing, podríamos llamarlo? de una actividad que parecía abocada a sus últimos días era importante, y a interpretarlo a su manera, de una forma totalmente visionaria.
Pero ahora mismo también hay que romper una lanza a favor de su alcalde, que ha tenido la visión de apoyar fuertemente este proyecto para recuperar su memoria, consciente de que Dolores Fernández Geijo es una pieza importante en el devenir histórico del pueblo, que forma parte del legado del mismo y a la que, aún después de tantos años muerta, el Val le sigue debiendo en gran medida la posibilidad de seguir estando en boca de mucha gente y de seguir despertando un interés general. Una pena que este tipo de reconocimientos lleguen siempre tarde pero, como bien dice el refrán, “nunca es tarde si la dicha es buena”.
P.- Una de las dedicatorias es “a todas las mujeres valientes que siguen poniendo su granito de arena para que nuestros pueblos no mueran”. ¿Qué papel ha jugado y juega actualmente la mujer en el mundo rural?
R.- Ellas han sido siempre las que lo han sostenido. Solo su determinación ha hecho que los pueblos no se fueran a pique. Por ejemplo, aquí, en Maragatería, cuando los hombres emigraron a otras tierras, ¿quienes quedaron aquí? Ellas, sacando a su familia adelante con el trabajo del día a día, porque enviar dinero desde el otro lado del océano casi nunca es suficiente. Hay que vivir jornada tras jornada y superar con entereza las dificultades que van surgiendo a diario: las enfermedades, la dureza climatológica, la escasez de servicios (y en aquel momento incluso de alimentos),… Hoy en día muchas familias permanecen o vuelven al medio rural porque ellas deciden hacerlo y buscar la manera de salir adelante desde el mismo. También de reclamar los servicios que faltan y de buscar fórmulas que permitan a sus habitantes sentirse integrados en el mundo global sin renunciar a lo bueno que también lo rural ofrece a la sociedad y, en especial, a las familias. Muchas se alejaron en busca de una vida mejor, se formaron, probaron otras cosas, y ahora vuelven buscando fórmulas que les permitan salir económicamente adelante junto a sus familias pero sin dejar que lo que un día les permitió llegar a ser lo que son se pierda para siempre. Así que su papel fue y sigue siendo fundamental para su pervivencia. Cuando una sociedad se mantiene viva y avanza en mayor o menor medida, de una forma o de otra, tras esa circunstancia siempre están ellas.
P.- Eres la coordinadora de la publicación pero no has ‘estado sola’ en este trabajo de recuperación e investigación. ¿Quién te acompaña en esta ocasión?
R.- En la parte creativa muchos de los nombres que vienen acompañándome desde el principio. Entre las que a lo mejor más pueden sonar, porque participan o lo han hecho, por ejemplo, en los medios de prensa de aquí, están Manuela Bodas o Isabel Llanos. Otras varias han pasado también por la ciudad con sus propios proyectos literarios, en diferentes momentos, como Julia Conejo, Felicitas Rebaque, o Macu García. Como te digo por nombrar a las más relacionadas con Astorga, porque en esta ocasión nos hemos reunido hasta veinticuatro creadoras de diferentes edades y no me gustaría dejarme a ninguna en el tintero.
En la parte de “acercamiento sentimental”, como me gusta llamarle a ese capítulo que viene a complementar mi parte de investigación biográfica y bibliográfica, tenemos las firmas de Alfonso Turienzo Mtnez., Isabel Cantón, Miguel Ángel Cordero, José Luis Alonso Ponga, Juan José Alonso Perandones, José Luis Puerto, Camino Ochoa o Sonia Fuertes en la primera parte, donde se produce ese acercamiento desde distintos puntos de vista. Después viene la participación de otros desde la implicación más musical, como Mª José Cordero, Jesús San José (Sanjo, del grupo La Braña), David Álvarez Cárcamo o Rodrigo Martínez. Y en representación de la prensa contamos con los nombres de Isidro Martínez, Fulgencio Fernández y Ana Gaitero. Como se puede observar fácilmente algunos de ellos profundamente ligados a esta tierra.
En la parte visual, este año son ocho las creadoras que participan aunque prácticamente todas ya lo han hecho en algunos de los proyectos anteriores. Siempre fieles, desde el primer al último número: Carmen Ordás, Marga Román y Olga Orallo; las demás suelen hacerlo o no en función de las circunstancias del año (Carmen Coque, Iria Aldrey, Mayka y Noelia García Hernández). Y una nueva incorporación, la de Patricia Fidalgo, una ilustradora bañezana que hace no mucho que conozco pero cuyo trabajo me llamó poderosamente la atención, especialmente porque también está en esto de la visibilidad de nuestras mujeres, y cuya ilustración (que tiene una historia muy bonita detrás) elegí precisamente como imagen de portada.
Así que, ante este despliegue no puedo quejarme, no podría haber encontrado mejor compañía (aunque sí más) para acercarme a esta mujer tan especial.
P.- La primera cita fue en el Val de San Lorenzo, después en Santa Colomba y también has recalado en Astorga. ¿Qué más presentaciones tienes previstas por la comarca y la provincia o fuera de ellas?
R.-En principio, las únicas que ya tienen fecha son las de La Bañeza (para el 23 de abril) y la de León (para el 6 de mayo en El Albéitar). También estaré presente en la feria del libro de Villablino (2 de mayo) y la de León (del 14 al 24 de mayo), pero mi intención es llevarla a lugares tan emblemáticos como el Museo de los Pueblos, la Fundación Joaquín Díaz, los diferentes ayuntamientos que han colaborado en el proyecto, y otros que estén interesados en el mundo tanto de la artesanía (sobre todo la textil) como en la salvaguarda de la tradición oral. Estoy abierta a todas las posibilidades porque la figura de Dolores Fernández Geijo es muy interesante desde diferentes puntos de vista y un buen ejemplo de lo que han significado las mujeres como salvaguarda de nuestras tradiciones y cultura.
P.- Este libro no es el único proyecto tuyo que ha visto la luz en las últimas fechas ya que el pasado 9 de abril se presentó tu nuevo poemario. ¿Qué nos encontramos en ‘De este lado de la luz’?
R.- Pues efectivamente es un nuevo poemario que llevaba tiempo gestándose ya que el punto de partida coincidió con el montaje de la exposición Impares, creada por la comisaria Isabel Bettina Caparrós, para Madrid y Córdoba. Es un libro en el que poéticamente sigo ahondando en los temas que me caracterizan, saltando de uno a otro en función del momento de inspiración, inspiración que viene provocada desde distintas perspectivas: las obras participantes en aquella singular exposición, momentos de participación en diferentes encuentros poéticos a los que he buscado hacerle un guiño, y la inspiración provocada por distintos personajes a los que me he ido acercando durante este tiempo y por diferentes circunstancias. Y es que la inspiración de quien escribe surge donde una menos se los espera y en cualquier momento. Al menos es lo que me ocurre a mí, sobre todo en poesía, donde no soy, para nada, de planificar lo que escribo.
Así, a lo largo de todo ese tiempo, he ido acumulando una serie de poemas (al margen de otros que conforman otro tipo de poemario) con los que he considerado que ya era el momento de cerrar ciclo y dejar que vieran la luz como publicación propia, porque recitados ya lo han sido en diversos momentos y circunstancias a lo largo de este tiempo. Ahora toca darlo a conocer de una manera más formal y conjunta, y en ese recorrido habrá que buscar también un momento óptimo para acercarlo a casa, como ya hiciera en su momento con los anteriores.
P.- ¿Tienes algún otro proyecto de creación o investigación en marcha?
R.- Siempre tengo cosas entre las manos, de hecho ya se está gestando el proyecto de “Rescatar la Memoria” para 2027, para el que –si todo va bien- ya tengo protagonista localizada; y tengo un par de proyectos más en mente porque el 27 es una fecha muy interesante para mí desde distintos puntos de vista. En creación, a ver si puedo finalizar un par de proyectos que tengo ahí, pensando también en los más jóvenes… En fin, vamos a ver como se va desarrollando todo, porque también hay varias cosas guardadas en los cajones a las que creo que les corresponde ir saliendo ya a la luz. Poco a poco, según se vayan presentando las oportunidades.
Algunos de estos proyectos solo podrán ser posibles gracias al apoyo de instituciones y entidades (casi siempre pequeñas porque las grandes tienen la mala costumbre de mirar para otro lado) que los hacen viables, como este de “Rescatar la Memoria”. Por eso, ya que me das la oportunidad me gustaría terminar dándoles una vez más las gracias, públicamente, a los ayuntamientos implicados en el proyecto. En primer lugar, al del Val de San Lorenzo, como patrocinador del mismo. Y después a otros, también pequeños, que año tras año hacen el esfuerzo de estar ahí; en este caso: Gordoncillo, Sta. María del Páramo, Villasabariego y Villaturiel. Y en esta ocasión también al de Astorga, que finalmente se decidió a colaborar a través de su concejalía de Cultura. Luego están PROCONSI, REALE seguros o MasticadoresLEÓN. Sin todos ellos no hubiera sido posible llegar hasta aquí. Y ahora toca continuar con la proyección de proyecto allí donde nos acojan.
Y muchas gracias a ti y al Faro astorgana por abrir, una vez más, vuestras páginas a este proyecto y a la protagonista de este año.
fotografías
- Dolores vestida de maya, en el año 1939, en un desfile en Astorga.
- Retrato de Dolores realizado por Carmen Ordás para el libro.
- Portada del libro con ilustración de Patricia Fidalgo
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