Que mejor momento para hablaros de quién soy y por qué escribo que en ese día tan singular, ese que no solamente los escritores esperan que llegue, si no también los lectores, si claro, me refiero al día del libro.
Si tuviera que decir algo de mí, aparte de mi nombre, diría que soy una mujer con muchas ganas de serlo y muy orgullosa de serlo.
Mi nombre es Yolanda Corell, por cierto. Y soy mujer. Mujer trabajadora, madre, hija, hermana, pareja, compañera, amiga y escritora.
Sí, escribo. No como profesión ni obligación. Es un escape a veces, una necesidad otras. Escribo poesía. Esa gran desconocida, poco entendida y menos aún comprada. Eterna aprendiz de poeta, así me declaro.
La poesía me da vida, me permite respirar, al leerla y al escribirla. Es la esencia de la belleza, es la palabra en su máxima expresión, mi género favorito de la literatura. La poesía requiere un gran dominio del lenguaje y la expresión creativa de la mirada del poeta.
He publicado 2 poemarios, los dos en estos últimos años, ya con cierta edad, a pesar de que escribo desde siempre, que empecé con mis cuentos en el colegio y que tenía en mi mente el pensamiento de lo que publicar un libro sería una de las cosas que más me gustaría hacer en mi vida. Era como uno de esos sueños que piensas de todo punto irrealizables. Y un día te atreves y decides desnudar el alma ante los ojos de desconocidos que van a leerte. Si es que alguien compra tu libro y te lee, que también lo piensas.
Pues eso hice, publicar “Desde dentro”, un poemario que habla de la vida y otras soledades, del amor y del deseo. Un poemario que me hace sentir privilegiada y satisfecha. El prólogo de la primera edición es de Fernando Sarria, un gran poeta zaragozano. Lo presentó el Catedrático y escritor poeta Javier Del Prado Biezma. Lo presentó tan bonito que aún recuerdo estar en una nube escuchándole. Después, el texto de su presentación es la Introducción de la cuarta edición ampliada de “Desde dentro”.
“Desde dentro” está dividido en dos partes diferenciadas y, en cada una de ellas, destaca un tema claramente, un hilo que las va tejiendo y uniendo a modo de red. No hay una línea temporal que divida las dos partes, sino que son distintos sentimientos en una misma vida, distintas miradas. La diferencia entre ambas partes es el tema esencial que se desprende de los poemas.
Cada escritor suele tener un tema sobre el que incide y yo lo hago en el amor. En la primera parte que se llama Desde dentro de la vida y otras soledades, se abre el alma a la vida, la soledad, la incertidumbre, la búsqueda interior. Es canto a la libertad elegida y al tiempo es lágrima por el dolor sufrido.
En cambio, en la segunda parte, Desde dentro del amor y el deseo, la idea principal es, como delata su nombre, el amor: el vivido, el anhelado o el perdido. La sensualidad y un delicado erotismo espiritual llenan muchos de los poemas de esta segunda parte.
Ambas partes están conectadas, pero tienen entidad propia, son miradas diferentes de una misma vida.
Desde dentro habla de la soledad, la sororidad, el anhelo, el amor y la pasión de tal manera que el lector podrá descansar en todos los versos como si fueran suyos y volver a ellos cada poco tiempo. Intento con mis poemas una conexión profunda y directa con el lector y una sensación de pertenencia y refugio en la palabra escrita.
El mar, los sueños, las mariposas, la luna, la arena, las luciérnagas o el viento nadan por cada uno de los versos para hacer llegar al lector emociones como la esperanza, la metamorfosis interna, la nostalgia, el amor y el paso del tiempo. Emociones que, sin duda, suponen un lugar en el que quien lee podrá guarecerse durante muchas tardes.
La naturaleza siempre está presente en mis poemas, no exactamente como protagonista, pero sí influenciando mi sentir y el lenguaje que utilizo. De la naturaleza se desprende tanta belleza que, utilizando la metáfora como recurso, intento trasladarla a mis letras para absorberla y fundirla con el plano de los sentimientos.
Han dicho de mí que escribo como las autoras clásicas (sin decir nombre), que no sé si es algo muy bueno o menos bueno. Utilizo los recursos a mi alcance, y me agarro a las metáforas, oxímoron, personificación, símil o alegorías para aproximarme lo más posible a la belleza. Quizás mi poesía tenga un deje clásico, pero escribo como me gusta escribir y me siento libre al hacerlo.
Celebremos la llegada de abril, el mes del libro, con un pequeño poema de Desde dentro.
ALAS DE MARIPOSA
A veces siento
como mis débiles alas de mariposa se baten en duelo
con la presencia oscura del silencio.
Las horas pasan, más que lentas, en las noches sin sueños,
vacías de alientos.
Como la luciérnaga busco el sendero
que conduce a la liberación,
la señal precisa de que aún hay vidas, palabras exentas de tormento.
Más allá de lo invisible quizás soy
el último sueño.
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