Dormí mal anoche. Cuando comenté esta circunstancia a otras personas, todas respondieron que les había sucedido lo mismo. ¿Habrá producido la noche alguna perturbación general que alteró el sueño de los humanos? ¿Será pura coincidencia? ¿Tendremos todos una inquietud interior que nos impide dormir bien?
No siempre es fácil saber si la intranquilidad está en nosotros o en el entorno. Nos ponemos a ordenar la casa porque su desorden nos inquieta, pero una vez terminada la tarea nuestro ánimo sigue igual. Nos ponemos a meditar porque percibimos un malestar interno, pero no nos sentimos mejor hasta no haber ordenado la casa. ¿Dónde está el desorden que nos intranquiliza, dónde el ruido que no nos deja dormir?
Imagen tomada de Unsplash
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