Mi poema te concede un abrazo,
ama y odia,
deambula con la locura,
se emborracha de insensatez,
divaga en las renuncias,
usurpa el silencio a la noche.
Es camino y encuentro,
la copa vacía de pedantería,
quimera de amantes,
un amor sin antifaz,
una escalera al infinito.
Es el consuelo del que padece,
enseñanza y desahogo.
Serpentea entre el sueño
y la verdad.
Aborrece la blasfemia
y blasfema el que habla
envenenado por sus palabras.
Es el vértigo y la paz,
susurro y grito,
comienzo y final,
elección y destino.
@Esther Martínez Carne
@Imagen Pinterest
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