
Con su esplendor de juventud, corría descalza entre las amapolas.
Dentro, en la casa, su padre atendía la visita de su socio y de su joven hijo.
Después de almorzar en el jardín, los jóvenes se alejaron, se refugiaron del calor en una alcoba con vaporosas cortinas, reían, se miraban y, por impulso, él acaricio la cara de la bella muchacha; despacio, pasó el dedo índice por el borde de sus labios, la joven sintió el ascenso de temperatura…
Ardientes de deseo, jugaron explorando sus cuerpos hasta quedar plenamente satisfechos.
Imagen tomada de Pinterest
Enviaseló a tus amigos:
- Compartir en Threads (Se abre en una ventana nueva) Threads
- Compartir en Mastodon (Se abre en una ventana nueva) Mastodon
- Compartir en Bluesky (Se abre en una ventana nueva) Bluesky
- Más
- Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
- Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
- Haz clic en Pinterest (Se abre en una ventana nueva) Pinterest
- Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
- Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
- Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
- Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
Descubre más desde Masticadores
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.