jueves, junio 18 2026

EL TIEMPO ES UNA ETERNIDAD by Inma Reyero

Se detuvo el tiempo, los granos del reloj de arena quedaron suspendidos por un instante, dos palabras, no sobrevivió, golpean su mente sin cesar desde aquel día.

Como una pesadilla recurrente que te asalta cada noche y sólo quieres despertar y comprobar que todo sigue bien las imágenes se repiten a cámara lenta, una y otra vez, un grito desgarrado por respuesta ¡¡noooooooooo…!!

Después la nada y la culpa, esa cruel voz en su interior ¿por qué no seguí hablando con ella? ¿por qué no le dije que parara? ¿por qué? ¿por qué a mí? ¿por qué a ella? ¿por qué? ¿por qué…?

Y con cada porqué los granos del reloj vuelven a caer monótonamente, como arena movediza bajo sus pies. Deja de   importar la vida, la mirada se pierde, el cuerpo pesa, las ganas no están. Daría todo lo que tiene por un abrazo de despedida, por ver una vez más su infinita sonrisa.

Le dice cómo tiene que vivir gente que nunca ha muerto por dentro, qué paradoja, ¡qué sabrá nadie!.

Le duele el alma, busca consuelo en una mano que sostenga su derrumbe. Se toma su tiempo, porque la vida ahora es a su tiempo, es sin tiempo  a destiempo a veces, tiempo de pasear, tiempo de perderse hasta encontrarse, tiempo de reinventarse.

Los granos del reloj siguen cayendo  pero se siente  más fuerte, como al principio, como cuando ella la eligió para venir a este mundo, como cuando dijo por primera vez “mamá” o dio su primer paso vacilante. Seguro que se siente tan orgullosa de ti como tú aquel día.  Seguro que te dice de mil formas “mamá, tú puedes”.

Sus corazones latieron a la vez y ahora lo vuelven a hacer, porque nunca nos vamos del todo, siempre seguimos latiendo en el corazón de los que nos querrán hasta la eternidad.

Imagen facilitada por la autora

Descubre más desde Masticadores

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Descubre más desde Masticadores

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo

Descubre más desde Masticadores

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo