La noche acuchilla sin dulzura,
navajas de estrellas estrategas,
imposible detenerlas cuando explotan,
bombas lapa en cuenta atrás en tu cabeza.
La clave es todavía más cruel,
cortar cualquier color sin preguntar,
salvémonos juntos cableados esta noche,
desaparezcamos en esta oscura tormenta.
Ahora te soltaré la mano,
tú ya me la has soltado,
apiademos las viejas imágenes,
liberando a otras dolorosas y nada relevantes,
como graduarnos de nuevo en la escuela,
como olvidar el primer amor que tanto dolió,
como ese adiós a nuestro primer gato,
así, ahora, soltémonos las manos.
@Xavier Sánchez – El Poeta Zeb
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