Tierras frágiles,
esperando lluvia de oro,
para calmar su sed.
Manos ágiles
buscando semillas
y lugar donde florecer.
Cuerpos de alambre,
enjutos, quiméricos,
solo huesos y piel.
Esperanza desteñida.
Bocas selladas
por el miedo y el hambre.
Voz de madre
Hijo, ven a dormir, ven.
“Papá está lejitos.
te traerá trigo de oro,
el pan yo te haré”
Agujas atraviesan
del niño el vientre,
de la madre, el corazón.
La oscura noche presagia
maldades infinitas.
Voz de madre
“Duerme mi niño, duerme,
la nana del hambre
te la canto yo”
@Lucía Pastor Dueñas poema
@Imagen Pinterest
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