Soy Fricka.- La mujer de la luna 3 por Gocho Versolari

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Encima del techo Patricia terminó de nutrirse del cuerpo de Fricka. Ahora ambas mujeres, formadas por luz se enfrentan. Están una frente a otra. El resto del cuerpo de patricia sigue durmiendo en la cama. Una patricia nueva, furiosa, se mueve entre las hebras de la luna y tiene la carne de la dama brillante de la noche.

Por media hora, patricia dispone de un cuerpo joven y podrás hacer lo que desees. Quizá quieras quemar la casa, matar a su marido. Luego no te arrepentirás. Una parte de ti comprenderá que ha sido justo lo que decidas.

Del vientre de fricka pasa la réplica de patricia al nuevo cuerpo. Muy lentamente. Ahora faltan minutos. Nadie desconfía. El marido Asdrúbal, el magnate presidente d ela fundación la vaca, resopla y se agita. Aún si despertara vería a la mujer durmiendo a su lado. No hay otra explicación.

Estás lista patricia. Vive tu despertar de segundos. Luego la vida ya no será la misma.

En el edificio de vigilancia alguien recuerda lo que había que hacer con el robot. Simplemente preguntarle

  • ¿Qué es lo que ocurrirá?

  • MORIRÁ EL HIPOCAMPO MORIRÁ EL HIPOCAMPO. ES ALGO TERRIBLE. ELHIPOCAMPO MORIRÁ.

Patricia Tiene la misma fuerza que Fricka. Sus brazos, sus piernas, su capacidad de volar es la misma. En pocos minutos podría destruir la ciudad. De algo tan leve como la luz de la luna, surge algo increíblemente fuerte. El rostro de patricia por un momento se altera y se deforma por la furia. Después Se acerca a la puerta, sale al patio. Todo es muy rápido es demasiado rápido. Se eleva. Tiene la fuerza y la capacidad de Fricka. Son cincuenta años de golpes y de dolor, cincuenta años de venganza. Vuela. Prueba sus fuerzas. Es hermosa. Por encima de sus cincuenta años no aparenta más de veinte. Flexiona sus piernas, toma impulso y da varias vueltas como una exhalación alrededor del hipocampo. Las alarmas no la detectan.

Qué harás patricia? Tu marido está durmiendo. Pacíficamente . Cuando eras más joven, cuando eras una profesional te oponías a sus golpes. Muchas veces te alejaste y estuviste por iniciar una nueva vida, pero siempre regresaste. Al principio te defendías de los golpes, ibas a la comisaría, hacías denuncias, y cada vez que volvías todo era peor. Las torturas en el sótano donde trinaban los potros, los cepos, instrumentos que dejaban de ser piezas de museo y mordían tu carne.

¿Cuándo te quebraste? ¿En qué momento? Habrá sido aquella vez que probaste el garrote vil? ¿Cuándo te quebro las dos piernas? Cuando se partió tu cadera al caer desde un armario donde te habías refugiado de sus golpes? Asdrúbal disponía de un médico a quien mantenía para saber en qué momento debía detener los golpes, para no llevarte a la muerte, sino conservarte con vida con el fin de seguir golpeándote.

la patricia que se rebelaba quedó en el pasado. Renunciaste a tu profesión y te sometiste a él. El razonamiento de tus amigos fue que el matrimmonio habia superado sus problemas, que habían entrado en otra etapa. Te veían siempre cfon la misma sonrisa. Escuchabas a todo el mundo sonriendo, asistiendo. Cuando tu marido se reunía con los hombres para proteger a los que golpeaban a sus esposas, servías café para todos. Asdrúbal te muestra como el ejemplo viviente de lo que es una mujer sometida, una mujer donde ganó el hombre, donde ganó el orden, la moral, la disciplina.

Ahora tu doble de luz, el ser pequeño que forma tu personalidad, está en el vientre de Fricka. Ahora dispones de toda tu mente, de toda tu fuerza. Tu vida se remoza y vuelve la antigua patricia, la que se rebelaba con una fuerza que es insuperable. Cuando das vueltas alrededor del hipocampo llegas a la velocidad casi como la de la luz. No hay forma de detectarte.

¿Qué harás ahora? Tu odio, tu venganza es terrible.¿Cuándo te quebraste?. Asdrúbal ordenó levantar el hipocampo. Símbolo del amor del matrimonio, demoró tres años en construirlo. Del dinero que le dejaban sus negocios como alcalde, trajo joyas de todo el mundo. Esmeraldas de oriente, diamantes de Guipur. Lentamente, sobre una base del platino más puro, se fueron engarzando hasta que un año atrás fue inaugurado. El monumento del amor matrimonial. Un hipocampo grande como u n edificio que brillaba en las mañanas más que el lucero, según dijera un periodista de la ciudad.

El papa llegó a bendecir las obras. Dijo en su homilía que enla época donde tantas parejas se separan, un monumento como aquel levantado al amor conyugal era algo para destacar. En las entrevistas a la prensa siempre te acompañó Asdrúbal. El te miraba y tú decías lo previsto. Una serie de frases que iban desde “Soy muy feliz con m marido” hasta “no hay mayor placer que envejecer juntos”.

Todo esto pasa por la cabeza de una patricia cuyo cuerpo, cuyas manos son las de Fricka. Cuya fuerza no tiene límites. Ella no los conoce. Fricka sabe que puede matar y ahora vuelve a su casa como una exhalación, veloz, fuerte y silenciosa y mira dormir a su marido. Está cubierto de frazadas, pero asoma un pie, con su uña excesivamente larga y parte deel tórax. Boca arriba ronca ruidosamente.

El rostro de patricia se descompone de odio, entrelaza las manos y está a punto de dejarlas caer sobre su cabeza. De hacerlo, Asdrúbal moriría de inmediato. Patricia se detiene. Otra vez vuelve el odio a sus facciones y sus manos se mueven con celeridad. Tampoco llega a tocarlo.

Como Fricka, su carne es de luz y las alarmas no pueden detectarla. El robot gordo que se encarga de controlar todo, está detenido y jadeando. Quizá alguno de sus circuitos haya saltado. Ve figuras sobre las que debiera alertar, pero son partes de la luz de la luna que entra por la ventana. Debiera hacer funcionar las alarmas, pero no puede hacerlo. Esta contradicciónpuede destruirlo. Ahora mira con los ojos muy abiertos y el ruido de un estertor, como si respirara.

Patricia se detiene. Por un momento su cuerpo parece que no responde. No respira. Sus pupilas están dilatadas

Fricka sabe que la ira es como una marea que no se contiene. Que necesita romperla. Luego volverá a ser la misma, a ser la que se somete durante un tiempo, pero algo surgirá lentamente en ella, algo que se rebelará y le permitirá ser como antes

Entonces laluz en su boca se aglutina y estalla en grandes fotones que se rompen y se ahuecan, se vuelven sobre sí. Es el equivalente a un grito inaudible. Fricka la puede ver y nadie más. Ha desaparecido, pero vuela a una velocidad tan terrible que nadie la puede ver. Fricka es la única que la ve, y sus ojos pueden retenerla, ver los movimientos de su cuerpo en el aire, en el mínimo tiempo que tarda en llegar al hipocampo, como si volara en forma retardada. Las alarmas no pueden distinguirla.

Afuera han salido los hombres seguidos por el roboto con aspecto de niño anciano que sigue gritando. EL HIPOCAMPO MORIRÁ. EL HIPOCAMPO MORIRÁ.

El hipocampo está protegido por tres anillos invisibles conectados a la casa central, Si uno de ellos se llega a romper, un ejército responderá, pero Patricia convertida en Fricha lo atraviesa con una rapidez tan extrerema que las larmas no funcionan.

El primer anillo lo cruza con un chasquido, el segundo con un gemido y el último cn un aullido que se tiende como una serie de círculos concéntricos que se vuelcan en la carne preciosa del enorme animal que se levanta en medio de la noche.

. Fricka la ve con su puño derecho cerrado y apuntando hacia delante. A esa velocidad le hubiera bastado tocar, quizá simplemente acariciar el hipocampo para que explote, pero patricia lo atraviesa No emite un ruido muy grande. Algo así como un chasquido, como un gemido. Por unos segundos, la estructura se mantiene sobre la base de platino, pero después se desgrana, se desmorona y las perlas que lo constituyen parece salir muy lentamente, pero en realidad su velocidad es enorme. Luego encontrarán gemaas a muchoskilómetros de la ciudad.

Saltan los vidrios. Suenan las alarmas. Ya es tarde. Nadie esperaba ese ataque. Patricia se repliega sobre sí misma cn una fuerza insólita. Es un vórtice de luces que retrocede y entra como un rayo por la coronilla de sí misma que ha despertado al escuchar la explosión, que se aprieta los oídos y pregunta qué pasa.

En el edificio de vigilancia se han quemado los circuitos del robot y todos lo olvidan, detenido y quieto con su boca simulando una sonrisa, mientras los carros de bomberos y de policías llenan el lugar.

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@Gocho Versolari.- Escritor, poeta y ensayista. 
Writer, poet and essayist
Écrivain, poète et essayiste
@Imagen creada por IA

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