I
Mi casa es un remolino de plasma
marea en la carne futura,
el laberinto tibio que esculpe la arcilla
hasta olvidar su molde.
Tu caminar es el columpio de mi sueño
tu corazón, mi reloj
tu latido, mi latido
tu ahora, siempre.
Mi casa es aire y eco
mi primera música tus palabras
soldadas surcadas saladas
que caen sobre mi frente como lluvia
de meteoritos
en la noche.
II
Yo guardo el primer mar
soy el laboratorio donde te destilas,
lo que yo vivo, vives tú
mis entrañas son ríos
que inundan tus yemas jóvenes
Heredas mi piel y mi intemperie
chupas mis huesos y mi temor.
Estoy preñada de mí misma.
Una frontera de carne nos separa
palpo tus piernas
viajará la sangre desde mi dedo
hasta tu cara
que nunca me ha visto.
Cierra tus párpados de hierba
bebe la miel
y duerme.
III
Una luz despiadada
quiere rasgar tu vientre,
temblor que agita este mar de mi casa
y escapo por el laberinto blanco.
IV
La casa está vacía
ya no podrás volver,
ni cuando te sientas solo
ni siquiera cuando nadie te nombre.
Se ha encendido el tiempo
fuera del paraíso.
Poemario Eva Mitocondrial
Enviaseló a tus amigos:
- Compartir en Threads (Se abre en una ventana nueva) Threads
- Compartir en Mastodon (Se abre en una ventana nueva) Mastodon
- Compartir en Bluesky (Se abre en una ventana nueva) Bluesky
- Más
- Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
- Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
- Haz clic en Pinterest (Se abre en una ventana nueva) Pinterest
- Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
- Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
- Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
- Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
Descubre más desde Masticadores
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.