viernes, julio 3 2026

Reseña «Ahora que me llamas bruja» de Marisol Santiago Ramos por María José Luque Fernández

«No hay barrera, cerradura ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente.»

— Virginia Woolf

«Ahora que me llamas bruja, ahora que te cubre el lodo de la derrota…»

— Marisol Santiago Ramos

La poesía de Marisol Santiago Ramos en Ahora que me llamas bruja no es solo un eco de dolor, sino un conjuro de resistencia y liberación. En este poemario, publicado por Aliar Ediciones en 2023, la autora teje versos que atraviesan la memoria de la violencia, el amor truncado y la redención personal. A través de tres secciones bien diferenciadas, nos invita a recorrer un viaje emocional desde la herida hasta la cicatrización.

Una voz que desafía las sombras

El libro inicia con la sección que le da nombre, donde la voz poética confronta la traición, la manipulación y el abuso con versos afilados como dagas. No hay en estas páginas una víctima sumisa, sino una mujer que, a medida que avanza la lectura, se reconstruye a sí misma. Marisol emplea metáforas poderosas: la bruja no es la villana de la historia, sino la que se atreve a escapar del fuego sin ser consumida.

Uno de los poemas más impactantes es precisamente Ahora que me llamas bruja. En él, la poeta se enfrenta al pasado, a las mentiras y al dolor con una determinación feroz.

Utiliza la autora una metáfora » la de la máscara arrancada» que nos recuerda a la lucha de algunos personajes como los de Isabel Allende en la La Casa de los Espíritus que rechazan esas opresiones que les atrapan. Son mujeres que buscan su verdad a través de la palabra, como lo hicieron Sor Juana Inés de la Cruz todo un desafío a las normas y etiquetas.  

Homenaje y duelo: «Flores por Olga»

La segunda parte, Flores por Olga, es un canto fúnebre, pero también una celebración de la memoria y la amistad. A través de flores simbólicas como el clavel blanco o la vincapervinca, la poeta rinde tributo a una amiga fallecida. Aquí la muerte no se retrata como un final absoluto, sino como una transformación dolorosa que deja raíces en quienes siguen viviendo. Son versos de duelo, sí, pero también de gratitud por el amor compartido.

Infancia y cicatrices del ayer

La última sección, Infancias que tropiezan y que alumbran, introduce una dimensión nostálgica y, en ocasiones, desgarradora. La poeta revisita la niñez con una mezcla de ternura y crudeza, explorando recuerdos que moldearon su identidad. La figura paterna ausente, la madre trabajadora y el descubrimiento de la propia voz entre la adversidad son algunos de los temas que emergen en estos poemas. Es un cierre que devuelve a la protagonista su niñez, no desde la añoranza ingenua, sino desde la sabiduría adquirida.

Un poemario de fuego y renacimiento

Lo que hace novedoso este poemario no es solo la honestidad de su contenido, sino la estructura cíclica de su narrativa poética. No es un libro que se limite a contar una historia de sufrimiento; es una metamorfosis en palabras. La autora emplea un lenguaje sencillo pero devastador, directo pero cargado de simbolismo. Cada poema, breve y certero, deja huellas imborrables en la mente del lector.

En definitiva, este poemario es una lectura imprescindible para quienes buscan poesía que sane, que arda y que, como toda bruja poderosa, transforme la realidad a su antojo. Marisol Santiago Ramos se une a una genealogía de escritoras que, como Virginia Woolf o Alejandra Pizarnik, entienden la escritura como una forma de libertad y autoconocimiento.

Reflexión final

Ahora que me llamas bruja no solo es un acto de rebelión, sino también una afirmación de identidad. En un mundo donde tantas voces han sido silenciadas, el verso se convierte en una herramienta de resistencia y memoria. Esta obra nos recuerda que ser llamada bruja es, en sí mismo, un reconocimiento del poder de la mujer, de su capacidad para renacer, transformar y desafiar las sombras. Leer este poemario es asistir a un conjuro poético donde la palabra se alza, inquebrantable, contra el olvido.

Detalles del libro:

Editorial: Aliar Ediciones

I S B N: 13- 978-8419864444

Número de páginas: 106

Puntos de venta:

Amazon

Aliar Ediciones

Biografía autora:

Marisol Santiago. Madrid (1981).

Opino que poesía y psicología van muy de la mano y es por ello que mis poemas beben de la experiencia, pero no se limitan a contarla o a testificarla; la procesan en busca de una comprensión humanamente universal, de un conocimiento que sane, libere y que nos abrace sin diferenciaciones de ningún tipo. Aclaro que, por mucho que pueda haber partes de mi alma o reminiscencias de algún acontecimiento que me toque muy de cerca, la poesía es la que habla, la que se muestra.

He publicado Poemas de una polilla, Ediciones Vitruvio (2021) y Ahora que me llamas bruja, Aliar Ediciones (2023). Además, mis poemas forman parte de las siguientes antologías: Versos desde el corazón III (2017), Tragedias poéticas III (2018), Versos en el aire VIII (2018) y Luz de luna IV (2018). También he publicado algunos de mis poemas en diversas revistas literarias como Herederos del Kaos, Aquarellen, Aullido y Tinta en la medianoche.
Organizo eventos literarios y me gusta participar de forma activa en la difusión de la poesía y en recitales.
En unos meses publicaré mi tercer libro de poemas escrito junto a la autora Laura Redondo.

@María José Luque Fernández.


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