Fuera, un grupo de almas estaban esperando a que alguien les contara a cada una de ellas el motivo de seguir aún en este mundo, unidas por un único sentimiento: el de estar atrapadas.
La vergüenza, el dolor y el fuerte haz de luz del día las dañaba, así que decidieron cubrirse con túnicas blancas. Habían escuchado en la frontera de los dos mundos que vivía una médium. Ella se dedicaba desde bien pequeña a ayudar a que las almas que estaban aún en el mundo de los vivos pudiesen encontrar el descanso eterno.
Un día, al caer la tarde, se reunieron todas ellas frente a la ventana donde Emma, que así es como se llama, solía aparecer. Había un problema: no sabían cómo ponerse en contacto con esta mujer sin provocarle un enorme sobresalto, ya que eran muchas almas las que allí se habían concentrado.
Entre ellas, se sabía de una joven que tenía el poder de atraer a los corazones más puros con un canto. Otro problema añadido era que las almas, como sabéis, son todas iguales, así que no había forma alguna de adivinar quién era ella. Llegaron en completo consenso de guardar un estruendoso silencio, tal vez así aquel dulce susurro les dijese cómo encontrarla y pedirle que fuera ella la emisaria.
Pasaron los minutos y lo único que rompió el silencio fue el sutil rasgar de la punta de una pluma estilográfica sobre el fino velo de cada una de aquellas almas. Entonces aquel canto comenzó a bailar entre todas y cada una de ellas, dejando un mensaje: «Antes de partir, debéis saber que lo que os une aún a la tierra es un asunto con un ser querido.
Os pido que unáis vuestras almas y os concentréis para que aquí y ahora desaparezca el dolor de la pérdida con ellos. Os prometo que les llegará la paz a sus corazones, solo así podréis marchar». Así lo hicieron, una a una, las almas se unieron en una sola.
Sus túnicas fueron desapareciendo, al igual que el miedo, el dolor y el pesar de sus familiares. Emma era una de ellas, por eso no la vieron tras aquel ventanal.
Se unió en silencio al susurro de aquel canto, el ocaso en su ulular.
@Fabiola Rubio Gil.
Descubre más desde Masticadores
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
+ There are no comments
Add yours