Tocando viva música
la dama de la verdad,
resucita a los muertos
con el espíritu del soñar.
Bailarán con las notas…
Dama, ¡toca sin parar!
que ellos son felices
y tú lo serás mucho más.
Amorosos se acercan
de un portal de eternidad;
y… casi abrazándote,
acarician tu rostro
con extrema suavidad.
No llegan para quedarse
ellos tienen su lugar,
pero tu música les llama
y abren la puerta sin pensar.
La traspasan sigilosos
para unirse con dignidad,
a esa bella melodía
porque les cuenta la verdad.
Cuando suena en el olvido
llega con lejana onda…
¡hasta la frontera del más allá!
Brillando como una estrella
que ilumina en la oscuridad.
Dama, ¡toca sin parar!
que ahora danzan alegres
viviendo en su muerte dorada,
disfrutando de otra realidad.
En un próximo mañana,
todos juntos iremos
con el espíritu del soñar.
Dama, ¡toca sin parar!
pero toca siempre…
¡la música de la verdad!
Ángela Rosco López – Foto IA
Descubre más desde Masticadores
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
+ There are no comments
Add yours