narrativa

Ildefonso Falcones: “España tuvo granjas de mujeres en Cuba para parir esclavos”

Novedad Editorial

En ‘Esclava de la libertad’, el novelista aborda el esclavismo español en la isla caribeña. La obra es un reto personal, además de literario, y enfrenta al lector al sufrimiento del negro


By Xavi Ayén, Xavier Cervera (Fotos) aparecido en La Vanguardia

Ildefonso Falcones (Barcelona, 1959), el autor de La catedral del mar (2006) y de otras cinco novelas históricas, es el segundo escritor español vivo más vendido del mundo, solo superado por Arturo Pérez-Reverte. Cada aparición de un nuevo título suyo es, pues, un acontecimiento. El próximo tendrá lugar el 30 de agosto, se titula Esclava de la libertad (Grijalbo) y está protagonizado por Kaweka, una esclava guineana en la Cuba española de finales del XIX, con el contrapunto de una trama contemporánea ambientada en los altos despachos empresariales del Madrid actual. Falcones habla por primera vez de su nueva obra con este diario, en la terraza de una marisquería barcelonesa.

¿Por qué decidió visitar la Cuba del esclavismo?

Es una trama que tenía pensada hace mucho tiempo, pero no acabó de cuajar. Ya me vio usted, después de publicar El pintor de almas (2019), mi situación física no era muy pletórica, a causa del cáncer. No sabía si volvería a escribir… Siempre empleo un año y medio en investigar, y en ese momento no estaba en disposición de perder tiempo, así de claro, lo que quería era escribir. Así que este tema, que ya tenía trabajado, pude acometerlo muy rápidamente.

¿Y cómo está? Se le ve recuperado…

En esto del cáncer no te dan de alta hasta cinco años después de la última manifestación. Decir ‘recuperado’ es un poco atrevido, pero en este momento estoy limpio y confío en seguir estándolo.

Esta novela la he escrito con tres o cuatro operaciones de por medio. Es por eso que en ella lo he puesto todo”

Ildefonso Falcones

¿Le sigue doliendo al escribir?

Las parestesias no se curan, sigo teniendo pinchazos en los dedos de las manos y los pies, como una corriente eléctrica constante. Es un problema de la cubierta de los nervios, que la quimioterapia atacó. Lo noto pero ya no duele como antes. Es que llevo un total de ocho operaciones… Hace un año me quitaron un pedazo de pulmón. Esta novela la he escrito con tres o cuatro operaciones de por medio. Es por eso que en ella lo he puesto todo, era el revulsivo de mi situación personal, hubo días sin poder trabajar nada, otros en que solo escribía un párrafo, pero escribir me ayudaba a pensar que tiraría adelante.

Falcones reflexiona sobre lo poco que valoramos el sufrimiento que hay detrás de esas grandes y bonitas mansiones de indianos
Falcones reflexiona sobre lo poco que valoramos el sufrimiento que hay detrás de esas grandes y bonitas mansiones de indianos Xavier Cervera

Hay una parte importante del libro que sucede en el presente, eso es una novedad en usted.

Un capítulo de cada dos, pero los del presente son más rápidos, más cortos. Lo interesante de esta trama es que nuestros abuelos fueron coetáneos del esclavismo: aunque no lo hayan visto personalmente, vivían en la España que mantenía el esclavismo en Cuba. Y quise trazar una línea entre aquello y nuestros días.

Kaweka, raptada a los 11 años para ser esclava, es su Espartaco.

Hubo muchas. Personas tan maltratadas… Algunos de esos esclavos salieron a luchar por la independencia de Cuba, en la guerra contra España, pelearon por la libertad.

Algunos de esos esclavos salieron a luchar por la independencia de Cuba, en la guerra contra España”

Con un armamento mucho peor que el de los blancos ¿no?

Claro. Es que casi no llevaban ni armas: algunos solo palos, y otros iban con las manos libres. Los propios blancos del ejército liberador tampoco tenían un exceso de armas. Eran los españoles los únicos que disfrutaban de un equipamiento bueno.

Se daba la circunstancia, vemos, de que luchaban juntos amos y esclavos. ¿No sentían la tentación de clavarle el machete al de al lado?

Algunos la sentirían pero no tuvieron la valentía o no lo vieron útil. Cuando los mandos empezaban a ser negros es cuando se acaba la guerra.

España fue la última gran potencia en abolir el esclavismo, vemos.

Lo que estaba abolido internacionalmente era la trata. Incluso la Armada británica perseguía a los barcos que traficaban con personas. Pero, aún estando prohibido el comercio, en Cuba y Puerto Rico se reconocía la propiedad de los esclavos. Es paradójico: le prohíbo la trata pero le permito tenerlos.

Continuar Leyendo en La Vanguardia

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s