viernes, julio 3 2026

Carta desde otra estrella por Marisa Lozano Fuego

Buenas noches, Juan Antonio.

Es la primera vez que recibirás noticias epistolares mías. Acaso podría extrañarte. No temas. Sucede que de vez en cuando me llegan noticias de la Tierra, y siempre guardo a mis criaturas. Paternalismo. Ternura. Quién sabe. En cualquier caso, tuve el deseo de comunicarme contigo para narrarte una historia que pudiera serte de utilidad. Por si desearas conocer tu origen. Por si desearas saber de Mí.

Viniste al mundo un 31 de Octubre de 1970 a las 16. 30 de la tarde, en la ciudad gallega de Vigo. Tuviste un padre y una madre, familia, infancia, adolescencia. Este mes cumples años, y la
nostalgia me ha movido la mano para escribir esta misiva que espero llegue a tu corazón como nace del mío.

Creo que no te han hablado del día de tu nacimiento inmortal. Todos tenemos dos. Una vez nacemos a la Tierra y otra nacemos a la Oscuridad. O la Luz. Tú siempre has oscilado entre ambas con una inteligencia e intuición preclaras. En día de tu nacimiento inmortal tenías tres añitos, y te llevaste una granada a la boca que alguien había dejado en la mesa. Tragaste seis granos. Tal vez eso te suene. En ese momento descendiste a Mi Reino. Y a la vez, te elevaste a las Estrellas. Naciste a la Luz y
a la Oscuridad. Para mí y entre mí. Tu destino ya había sido marcado por la fecha de tu nacimiento mortal. Naciste bajo el signo de Escorpio. El Escorpión, símbolo de la Muerte y el Renacer, de
la Pasión, la Lealtad. De la Justicia y de la Venganza.

Uno de tus planetas regentes es Marte, gobernado por Ares, dios de la Guerra (por eso tu espíritu es contestatario y no cede a la sumisión ni a las estructuras establecidas). Marte es el cuarto planeta en orden de distancia al Sol y el segundo más pequeño del sistema solar, tras Mercurio. Es conocido como el “planeta rojo” debido al óxido de hierro que habita en su superficie. Posee cráteres similares a los de la Luna, y también casquetes polares. Y desiertos.

Algunas teorías apuntan a la existencia de vida en el pasado. Otras, elucubran con su posible habitabilidad presente. Posee muchos flujos acuáticos. No descarto pasarme unas vacaciones allí. Aquí debajo hay mucho ruido y a veces el aroma es fétido.

Otro de tus planetas regentes, y acaso el principal, es Plutón. Gobernado por mí. Dios del Inframundo y los Muertos. Plutón es un planeta enano situado en el cinturón de Kuiper, más allá de la órbita de Neptuno. Dios del Mar. Eres Agua doblemente. Más tarde te explicaré la razón.

Se trata de un Universo helado con superficie cubierta de nitrógeno, metano y monóxido de carbono congelados. Tiene cinco Lunas, siendo la principal Caronte. Del mismo nombre que el barquero
de la Laguna Estigia o Aqueronte que hacía pasar las almas de los muertos al otro lado, previo pago de un óbolo que se les colocaba en la boca. Ya ves, hasta para morir hay que pagar.

Todo cuesta. La gente es tremendamente materialista. Tú yo somos diferentes. La vida y la muerte no tienen precio. Plutón fue descubierto el 18 de febrero de 1930 por Clyde William en Arizona. Y a mí me tocó gobernarlo. Es como mi luz en el Cielo, aunque mi Reino esté Aquí Abajo.

Viniste al mundo la víspera de Todos los Santos, así pues, eso no fue casual. Yo intuí tu venida y preparé mi Reino para el día en que llegarías. No has de temerme. Tengo mala prensa. La gente
teme a la Oscuridad, al Tánatos, pero puedo asegurarte, y tú sabes, que los vivos dan más miedo que los muertos. Y que existen muertos en vida y vivos que mueren cada día.

Mi esposa, Perséfone, vino a mi Tierra también por comer la fruta prohibida. Algunos humanos, algunas deidades, desde Adán y Eva, tenéis la maldita costumbre de robar fruta. Lilith ya mangaba
melones. Luego, pasa lo que pasa. Perse se quedó aquí atrapada seis meses de cada año, pero no creas que se aburre. Ha puesto Netflix, decoró de arriba abajo los baños con brillitos de purpurina,
ha puesto colchas de flores en todas las habitaciones y adoptó nueve gatos. Vivos, seis. Le gusta disecar.

Siempre se bebe mi licor de lagarto y encarga sushi. A mí no me gusta. Prefiero el pescado frito y rebozado. Pero la dejo hacer. Cuando se aburre, se va con su madre. Deméter (diosa de la fertilidad y de las estaciones) tiene una finca chulísima donde cría cerdos a pares (son los hombres que transformó Circe, se dice que Ulises anda entre ellos). Perséfone les da algarrobas y se lo pasa
bomba bailando entre ellos un twist. Es un poco rara.

Yo también.

Lo convencional no nos gusta.

A ti tampoco.

Continuará…

@Marisa Lozano Fuego


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