sábado, junio 27 2026

Antes de beber por Carlos Cubeiro

La discoteca A3, estaba llena aquel Sábado, probablemente mucha más gente de la permitida. El festival de música dedicado a la década de los 60 y 70 había atraído a mucho público. Los dos grupos que actuaban esa noche en directo eran muy conocidos y ésto hacía que la afluencia se multiplicara en gran medida. Marta y María, las dos hermanas gemelas celebraban su dieciocho cumpleaños. A ellas les entusiasmaba la música de esas dos décadas, sobre todo por eso eligieran esa discoteca precisamente.

María pidió una cerveza de importación en botella y Marta una negra de marca nacional. La cerveza de María era de litro, gustaba esa marca belga. El camarero de la barra abrió las dos botellas. Con la botella grande en la mano comenzó a bailar sola aquella mágica canción de The Beatles. Cada poco le daba un breve sorbo. Pronto se le unió Marta que que dos veces vacío la botella, esa y otras dos más. Cada vez se animaba más, efecto del alcohol. Mientras bailaban un rock anda roll, pidió una belga grande igual a la de su hermana. Al primer sorbo notó un sabor raro, aunque le echó la culpa al efecto de las cervezas bebidas y a no conocer bien el sabor de aquella marca extranjera. El segundo sorbo le resultó francamente intragable.

Fue entonces cuando Marta olió el contenido, cosa que la echó para atrás y se la dio a María para
que comprobará si ella olía lo mismo o era cosa de su paladar alterado. En ese momento una de
aquellas luces en movimiento cruzó el cristal de la cerveza de Marta. Fué cuando María pudo ver
dentro del envase algo muy extraño, parecía un pequeño animal o un insecto de buen tamaño.

Aunque a juzgar por el olor debía estar en estado de descomposición. Nada más ver ésto, las dos
hermanas presentaron la botella al camarero. ¿ Que es ésto? Le dijeron las dos a la vez. La luz de
la barra iluminaba completamente el interior de la botella. El joven empleado miró dentro y al
instante empezó a tambalearse cayendo sin conocimiento contra otro de los camareros. En ese
momento y ante el revuelo armado, el grupo decidió interrumpir su actuación.

Una docena de personas pidieran aquella noche la misma cerveza belga que las dos hermanas. Todas estaban dispuestas en una bandeja para ser servidas y aún sin abrir. El empleado encargado de las mesas, respiró hondo y comenzó a destaponarlas de una en una muy despacio alejando su rostro de éstas por si acaso. María vacío su botella en una de las papeleras de la barra, pero nada, ningún cuerpo ni bicho extraño. La primera botella de la bandeja, no olía más que a buena cerveza, la segunda, la tercera y la cuarta, lo mismo. Al abrir la quinta el olor tiraba para atrás, al vaciarla en una
tinaja cayó de su interior una pequeña rana en estado de putrefacción igual que la aparecida en la
cerveza de Marta. Seis de aquellas botellas estaban ocupadas por animales diversos, tres ranas,
dos cucarachas todas en un estado parecido desprendiendo olores difíciles de soportar. Le tocaba
el turno a la última y… ohh, está medio vacía dijo el camarero.

De forma instintiva miró al tras luz, un animal con cola se movía dentro. Estaba vivo a pesar de estar cerrada la botella, es más, estaba precintada. Ante ésta situación, uno de los camareros llamó al dueño del local, Tramp Ulleiro. Éste llegó en su flamante Rolls Royce plateado, se acercó a la barra y sin darle importancia, haciendo de menos a sus empleados cogió la botella con la mano derecha y el abre chapas en la izquierda. Con ademán despectivo cómo era su modo de ser abrió la cerveza…en
ese instante un pequeño ejemplar de una rara especies de lagarto salió coleteando por en cuello de la botella saltando sorpresivamente a la garganta del jefe desgarrando con sus pequeños y afilados dientes buena parte de la piel de ésta.

De un manotazo instintivo Trampa Ulleiro hizo que el lagarto volará por encima de todos hasta el pantalón del cantante. El grito de dolor de éste hizo pensar a todos lo que había mordido. Bajando por la pernera desapareció de la escena. Un grito de terror y agonía se escuchó proveniente de los aseos unisex. La primera en acudir fue Marta que se encontró al lagarto sujetándose por la boca en uno de los pezones de la joven limpiadora de la discoteca. Ayudada por una escobilla y con un certero golpe lanzó por el aire al agresivo lagarto que fue a caer en el inodoro. Marta, sin perder ni un segundo accionó la cisterna cuya descarga hizo desaparecer al lagarto. Tres ambulancias se llevaron a las víctimas al hospital. La ovación a María fue unánime por parte de todos los presentes, mientras se
preguntaban cómo aquel lagarto podría haber sobrevivido en una botella cerrada y con cerveza dentro. ¿ Sería el haber consumido el alcohol de la bebida lo que lo mantuvo vivo? ¿ Y sin aire?. Todas las botellas de la cerveza belga fueron devueltos a la fábrica y su dueño arrestado por malas prácticas industriales. Eran las siete de la mañana cuándo el local quedó vacío de público, sólo María y Marta apuraban la tarta de cumpleaños junto a los camareros.

A esa misma hora los servicios de seguridad del hospital buscaban a las tres víctimas huidas de la uci a la vez sin dejar rastro. Bueno, sí, las huellas de tres lagartos… ¿ Sería un efecto de las mordeduras?

..Seis días después otras tres víctimas de mordeduras por animales desaparecieron de la uci de otro hospital de la ciudad dejando sólo en las camas y en el alféizar de una ventana las huellas inequívocas de tres lagartos…

@Carlos Cubeiro

@Imagen Pinterest


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